sábado, 25 de septiembre de 2010

Actualidad de la Party


La aventura prosigue, "Los domingos, a veces, Rol 2.0" trae miles de novedades!
Para empezar hay recambio de integrantes. Al Pacino y Mike wazawski quedaron atras!, junto con el pobre Alastor cuyo destino fue ser la planta oficial de los Caza Fantasmas.
El nuevo acompañante de Kazius y Pirs, ahora hibrido Shaman-Mago, es Xemenas, el poderoso mediano Sorcerer, cuyo pasado es un miesterio aun.

miércoles, 16 de junio de 2010

TRISTE REALIDAD

LAMENTAMOS INFORMARLES A TODOS QUE EL GM PELU ESTA GRAVEMENTE ENFERMO, QUIEN QUIERA DEJARLE PALABRAS DE ALIENTO PUEDE COMENTAR EN ESTA EN ESTA NOTA Y EL LO LEERÁ

martes, 8 de junio de 2010

Mike Wazowski(Draconido Sorcerer)(Facherooo)

Bastón en mano, una cómoda túnica, y ambición es lo único que lleva Mike Wazowski, pudiendo prescindir de todo lo demás. Solitario, no muy diferente a los demás dracónidos, así fue prácticamente toda su vida, de pueblo en pueblo, nunca con un objetivo fijo, un sobreviviente. Pero estos tiempos ya no eran como los de antes. Quería seguir vagando solo, por donde el viento lo lleve, mas no pudo; él no podía enfrentarse a quienes antes venían acompañados, no solo por considerarlo un completo deshonor, palabra muy corriente y aborrecida por los dracónidos, sino también por no poder librar esos desafíos. Compañía. Hacia allí debía encaminarse, en busca de compañía. Claro, siempre y cuando ésta pudiese adaptarse a su estilo de vida. Partió sin más preámbulos, con esa palabra resonándole aún en su cabeza, como una incesante repetición. Su ambición solo era superada por su sentido común. No era ningún tonto; no pretendía llegar muy lejos sin la ayuda de un compañero. Elegido su nuevo rumbo parte hacia la ciudad mas próxima. Quién sabe que le deparará el destino. Esperanza y por fin un objetivo claro.

viernes, 4 de junio de 2010

Al pacino (enano hibrido guerrero/ psíquico)


Sangre, muerte, sudor, soledad y mas muerte son sin duda las mejores palabras para expresar lo que este guerrero veía día a día en su andar. Al pacino vagaba solo y sin rumbo en búsqueda de desafío cual orgulloso luchador enano. Pero lo que en realidad buscaba era algo mucho más importante que eso, el buscaba compañía. Pero esto era algo muy por encima de su ya limitado alcance. Por alguna extraña razón, toda persona con la que el guerrero permanecía durante un corto plazo terminaba muriendo de forma horrorosa... Fuegos salidos del mismísimo suelo, emboscadas de bandidos, enfermedades incurables, flechas perdidas, trampas ocultas, venenos oportunos, apariciones extrañas, bestias salvajes y hasta relámpagos repentinos. Los hechos completamente más aleatorios y fatales transcurrían a sus alrededores pero sin embargo, por más ridículamente imposible que se presentase el desastre, Al pacino siempre era el único sobreviviente y este volvía a emprender su viaje para acabar con la soledad.

Sus habilidades en la lucha eran remarcables, Al pacino era el mejor…y único guerrero que jamás conoció a lo largo de sus travesías.

La vida aparecía y se extinguía diariamente en el camino de este enano. ¿Estaría este condenado a la soledad por siempre debido a aquella “siniestra maldición”? Imposible saberlo, pero si es conocimiento general que un enano no conoce lo que es rendirse. Y así siguió caminando sin rumbo alguno, todo hasta que algo lo cambió para siempre.

No se conoce con exactitud qué hecho marco un antes y después en la vida de Al pacino, ¿Repentina determinación?, ¿inspiración divina?, ¿Se habría hartado de estar solo? ¿O la muerte de algún ser amado? Solo se sabe que este juro así mismo que encontraría en él la fuerza para que nunca nadie más muriera a su alrededor. Una fuerza que encontraría no mucho después…

Aquella noche del día en el que pronunció su juramento, mientras descansaba al costado de un camino, algo extraño empezó a manifestarse en su cabeza, dolor intenso, cólera repentina y pérdidas de consciencia (no solo durante el sueño), ¿Que era esa extraña sensación? No tardo en darse cuenta de que la influencia de su mente comenzaba a extender su dominio mas allá del cuerpo, pequeñas rocas y brisas del viento reaccionaban acorde a su pensamiento, pronto su cuerpo también respondería de manera extraña ante este. Con tan solo observar una roca, sus brazos y piernas petrificaban y luego del susto, estos volverían a la normalidad.

Le tomo varios días dominar por completo sus facultades recientemente adquiridas, días en los que estuvo sin comer, solo y sentado en el mismo lugar donde el hecho aconteció. Finalmente se levantó, tomo su arma de tamaño no más que el anormal y partió hacia la civilización más cercana para saciar su hambre y continuar su búsqueda.

Y así va… arma en hombro hacia su próxima aventura ¿Qué son esos extraños poderes recién adquiridos? ¿Encontraría aventureros fuertes capaces a sobrevivir a su compañía? ¿Encontraría algo de comer? Solo en el camino lo descubriría.

jueves, 3 de junio de 2010

Alastor, el ángel de la muerte

El retorcido paisaje de la muerte se extendía ante el deva. A sus espaldas, sus mil vidas pasadas: Antes había sido el arquero que disparó la flecha que subió hasta el sol y que luego viajó ardiente hasta el pecho de Ravana, acabando con el infame demonio para luego limpiarse en el mar y volver al carcaj de su amo. Y antes fue Narasimha, mitad hombre y mitad león; nacido para enfrentar a Jirania Kashipú, quién se jactaba de no poder ser muerto por hombre o bestia, ni de día ni de noche, dentro o fuera de su palacio y que finalmente se probó equivocado. Mucho antes había nacido como el pez que guío al primer barquero por el mar astral, aquel del que nunca mas se supo. Y también estaba seguro de que había sido el principio, un haz de luz viviendo entre los dioses. Había jurado entonces servir los designios de la Reina Cuervo.

Pero todo eso escapaba a su memoria. De hecho, casi todo lo hacía. Adelante, veía una infinita estepa yerma y reseca, surcada por un río de sombras y un camino que todas las almas deben seguir hacia Lethernia, el palacio de la reina muerte. Un mal giro en un cruce, o el giro correcto pero a una velocidad inadecuada. Un encuentro con un espectro. Un solo error, una sola mancha en la pureza del alma podría resultar en reencarnar como un Rakshasa, un espíritu maligno: mugre en el pie de Brahma.

Por eso el deva caminaba despacio. Avanzaba por inercia, lo único reconocible en su marcha era una especie de obstinación lastimosa. se vendía a mi mismo la ilusión de que quería continuar, de que debía volver al palacio con su señora. Y marchó por años, meses y días en ese páramo sombrío, siguiendo esa soñolienta ilusión monocromática que reconocía por destino.

Hasta que dobló por el camino equivocado.

La primera señal de alarma debió haber sido un súbito reconocimiento de su propia existencia en relación con el mundo. La segunda fue haberse dado cuenta de que se dio cuenta de algo. Le prestó poca atención a dichas señales, de todas maneras, pues ante sus ojos se hallaba nada menos que el factor desencadenante de esa pequeña crisis: frente a él, en medio de la nada se disponía una puerta. No cualquier puerta. Sobre esta puerta se hallaba un cuervo.

El deva se arrodilló en reverencia. No solo era el único ser que había visto en este sueño, era la viva imagen de su señora. El fin de su búsqueda. El objeto de su devoción. Aquel ideal de un ciclo de Vida y Muerte que vivía (o soñaba) para amar. Se incorporó con el sol que ahora brillaba y en canto lastimoso pronunció:

"¡Oh Augurio! -suplicó - hermoso ser, profeta eres, ángel alado! ¿De la Reina enviado o acaso una corriente astral trajo tu torvo plumaje hasta este yermo paraje, a esta morada espectral? ¡Mas te ruego, dime ya, te imploro, si existe un mundo mas allá!"

El cuervo movió despacio la cabeza.

"¡Oh Profeta! -gritó el deva - ser malvado, profeta eres, diablo emplumado! Por la Diosa que veneramos, por el manto celestial, dile a este desventurado si en la sombra lejana a la Reina, señora espectral, un día podré abrazar".

El cuervo nuevamente negó con la cabeza.

Luego chilló y se marchó volando mientras una tormenta se despertaba sobre ese desolado lugar. Tal vez siempre estuvo lloviendo, solo que el deva no lo había notado hasta entonces. El clima parecía reflejar su ánima: nada en su nada, sol en su regocijo y ahora, truenos en su desesperación.

De pronto, escuchó de nuevo: pero esta vez no fue un cuervo, fue una voz de trueno que le cantaba un nombre directamente a su muerto, perdido y desdichado corazón. Un nombre que de inmediato reconoció.

Entonces comprendió, como había comprendido tantas otras veces.

Y así, con una misión en el corazón que ahora latía y con el olvidado nombre de su reina en los labios, Alastor tomó forma y sin mas cruzó la puerta; abandonando el yermo páramo de la muerte para renacer una vez más en el plano mortal.

Kazius, el perspicaz


Luego de años viviendo aventuras en lugares lejanos e inhospitos, Kazius regresa a sus
tierras insaciado de combates y conquista. Recuerda perfectamente el día en que comenzó con una vaga idea de una aventura muy lejos de su hogar con el único fin de desencadenar y vivir intensas aventuras por aquellos lugares donde el hombre apenas había llegado alguna vez y enfrentarse a nuevos retos que pudiesen llenarle el alma, haciendo el gala del valor que dentro de su pecho palpitaba. Así fue como comenzó a reclutar guerreros que estuviesen igual de entusiastas como él y así fue que el destino lo llevo hasta los bosques donde habitaba un shamán, Peers Brodman, a quién reclutó sin saber que podía transformarse en uno de sus más leales compañeros de batallas y aventuras. Con el alma en la mano zarparon con un simple manojo de guerreros, hechizeros y demás en busca de lo que sería una de las mayores travesías conocidas en esta tierra. Kazius, el ya reconocido semi-elfo, al retornar al puerto de donde hacia años había zarpado, se encontro con una ciudad devastada por una larga guerra de la cual nada saben, ponen manos a la obra para poder reestablecer el orden como sea dentro de ese nuevo contexto histórico tan caotico, y así comienza una nueva historia...

Peers Brodman (Enano Shaman)


Sin darse cuenta cómo, Peers se encontró en la helada noche, de pie, con sus escazas pertenencias, frente al puerto. A pesar de estar rodeado de mercenarios, se sentía solo y agradecia la compañia de su espíritu, su fiel acompañante. Realmente no se explicaba cómo había llegado a ese punto de inflexión en su vida. Estaba a punto de embarcarse en una expedición que podría durar años, y con el unico fin de obtener riquezas y honor. No era él el típico shaman, valoraba los tesoros materiales y tenía una cierta tendencia maligna. Sí, el perspicaz Kazius habia sabido reconocer esto y supo bien que palabras usar cuando reclutó a Peers y lo había sabido cegar de ambición. Y allí estaba, lejos de sus cuevas y bosques en las montañas, listo para partir. Su puesto dentro de la embarcación era privilegiado, al igual que el de Kazius, ya que todos valoraban la presencia tranquilizadora de un curandero dentro de la comitiva y agradecian a Kazius el haberlo reclutado. Así fue que esa misma noche se embarcaron hacia el sur. Largas e increibles leyendas se cuentan de las aventuras de Peers y Kazius en tierras lejanas, más alla del mapa. Hasta se rumorea que hicieron amistad con Devas del Mar Astral... pero nada puede decirse con certeza. Lo que sí puede decirse es que nada sació su hambre de aventuras y al regresar, extrañamente pobres, inmediatamente continuaron su viaje...